09 abril 2009

Filosofando en la autopista


Lesbia Quintero




Arthur Schopenhauer es un recuerdo que quedó en el último puesto de un autobús, apenas balbuceado por un hombre muy alto que hablaba del filósofo pesimista. Él decía que había leído sus postulados, sin embargo, ese compañero de carretera ocasional no parecía un ser afligido, no era tímido, ni siquiera lector. Nos besamos en la oscuridad de aquél transporte y supe que había heredado un falo con remanentes de escultura mítica, digna de ritos fertilizadores arcaicos. Lloviznaba cuando bajamos en la parada y caminamos resueltamente hasta un hotelucho feo, decorado con una miseria que se extendía en sus sábanas manchadas de sudores ajenos.
Recordé una escena de una película cubana, un poco antes de sentirme hundida en medio de aquella cama macilenta que de pronto se convirtió en un gemido largo, apenas entrecortado por el jadeo, en una corriente deliciosa y vacía, que recorrió mi cuerpo en un espasmo increíble de gozo nunca olvidado. Después nos encaramos nuevamente a la lluvia y el frío de la calle, yo fumaba un cigarrillo y él me pagó el taxi. No recuerdo su nombre, sólo estremecimientos leves cuando pronuncio Schopenhauer.
Posdata: Quizá esto no sea más que una excusa para hacer un inventario de mis remiendos, convirtiéndome en una traficante de vergüenzas íntimas, de renuncias y desencuentros, de metáforas ardientes ocultas en el traspatio de la imaginación que naufraga con el polvo del reloj de cristal.

5 comentarios:

Mina dijo...

Un inventario perfectamente relatado, sensaciones que quedaron perdidas, ocultas, cómplices de esos sudores ajenos que ahora guardan algunos mas.
Metáforas bien construidas, letras que respiran en la oscuridad de un autobús.
Me ha encantado, un relato bien cuidado, perfecto, elegante, inquieto.
Besos

Chary Serrano dijo...

Pues ha resultado un muy buen inventario, en una faceta tuya desconocida

Susi DelaTorre dijo...

Qué manera de narrar, Les!

Felicitaciones y saludos!

Daniel Rubio dijo...

WOW¡¡¡

Lesbia Quintero dijo...

¡Gracias!!! Me han dado una sorpresa muy grata, y me alegra un montón que les haya gustado.
Un abrazo y dos besos.