28 octubre 2010

Poemas de Al Berto*






Pasión

visítame antes de que envejezca
toma estas palabras llenas de miedo y sorpréndeme
con tu rostro de Modigliani suicida

tengo un balcón amplio lleno de malvas
y la marejada de las noches pobladas de peces voladores
ven

a verme antes que la bruma penetre los cimientos
las piedras nacaradas de este volcán la lava del deseo
subiendo a la boca sulfurosa de los espejos
ven

antes que despierte en mí el grito
de alguna tierna Jeanne Hébuterne
la pasión se derrama cuando tu ausencia se aferra a las velas
prontas a vaciarse en oro

te pierdo en el sueño de los paisajes marítimos
estas heridas de barro y cuarzo
los ojos pasmados en la inabarcable agua
ven

con tu sabor de azúcar quemada alrededor de la noche
que sueña cerca del corazón que no sabe como tocarte

Cromo
andamos por el mundo
experimentando la muerte
de los cabellos blancos de las palabras
atravesamos la vida con el nombre del miedo
y el consuelo de algún vino que nos sostiene
la urgencia de escribir
no se sabe para quien

el fuego la savia de las plantas vaciadas de astros
la vida multigrafiada y distribuida así
a través de la lengua gratuitamente
el amargo sabor de este país contaminado
las manchas de tinta en la boca herida de los tigres de papel


entre tanto duermo a la velocidad de los pipelines
esbozo cromos para una colección de sueños lunares
y al despertar la incoherente ciudad odia
a quien debería amar

el tiempo se escurre en la música silente de este mar
ah amigo mío como envidio esa tarde de fuego
en la que deseaba morir y volver


ooooo

ningún barco regresó antes o después de ti
la noche alteró el vino endulzado de los dioses
sin que un suspiro brotase
en la penumbra azul de los días que te evocan

es tarde
estoy enfermo en el milenio que termina
los grandes rumbos de la pasión me molestan
otro cuerpo amarga el olvido del mío
tengo nostalgia de una mano sobre el rostro
la melancolía de los ojos de los ahogados
más nunca pedí a la muerte un paño limpio
para pulir o vender el ámbar de los tuyos

me queda este texto antiguo desierto de alas
sobre la piel mordida por las cenizas del vuelo
las horas como heridas de afilados dientes
donde tiemblan algunos cuerpos que fueron míos


ooooo

te embriagabas
en la travesía de aquel verano
bebías mucho vino
en el vértigo de fogosos cuerpos
sabias poco sobre celos y traiciones

confiabas demasiado en tí eras alto y flaco
nunca traficaste armas en Harrar
tenías el pecho cansado el andar lento
y jamás pernoctaras bajo el cielo de Alejandría

escucha
a partir de hoy te abandono para siempre
al silencio de quien escribe versos
en Portugal
tienes treinta y siete años como Rimbaud
tal vez sea tiempo de empezar a morir


ooooo

es en el silencio
donde mejor burlo la muerte

no
ahora no me aferro a nada
me mantengo suspenso en este fin de siglo
reaprendo los días para la eternidad
porque donde termina el cuerpo debe comenzar
otra cosa otro cuerpo

oigo el rumor del viento
ve
ve alma
hasta donde quieras


*Al Berto: (Portugal, 1948- 1997). Seudónimo de Alberto Raposo Tavares Pidwell. Al Berto es considerado un Poeta Importante en Portugal. Luego de su muerte, despertó cierto interés en el ámbito lírico que se mantiene. Mantuvo una vida disipada, coqueteando con experiencias extremas. Murió de sida a finales del siglo pasado. El Miedo compila la mayoría de sus poemas. Fue Premio Pen Club de Poesía 1988.

Traducción: Nidia Hernandez

3 comentarios:

Hildegart Acosta dijo...

Me ha "estrujado" el alma!!! Demasiado demasiado demasiado!!!

Beatriz Alicia García dijo...

Limpiando mi correo encuentro este número de octubre 2010 de La casa azulada y este tremendo poeta portugués que no conocía, Al Berto. Sus imágenes no sólo me conmueven, emocionalmente hablando, sino que su lenguaje, la forma en que dice lo que dice, es también extraordinario, es una lección de poesía. Gracias a Nidia por traducirlo y a mis queridos amigos de La casa azulada por compartirlo. Un abrazo.

María Mercromina dijo...

Gracias por subir este poema.
Mil gracias.